¿Qué puede hacer la inteligencia artificial por una empresa?

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología reservada a grandes compañías o proyectos tecnológicos complejos. Hoy puede incorporarse a muchos ámbitos del día a día de una empresa para automatizar tareas, facilitar el acceso a la información, mejorar la atención al cliente o ayudar a los equipos a trabajar de forma más eficiente.

Pero la pregunta importante no es simplemente qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué puede hacer por tu empresa.

Cada negocio tiene sus propios procesos, información, necesidades y clientes. Por eso, las aplicaciones más interesantes de la IA no son necesariamente las más llamativas, sino aquellas capaces de resolver un problema concreto y aportar una mejora real.

La IA como herramienta empresarial

Utilizar inteligencia artificial no significa necesariamente incorporar una herramienta de uso general y esperar que resuelva las necesidades de la empresa.

La verdadera oportunidad está en integrar la IA con la información, los procesos y los canales que ya utiliza el negocio.

Una empresa puede utilizar inteligencia artificial para responder consultas, analizar documentación, automatizar determinadas tareas, recomendar productos o servicios, asistir a sus empleados o facilitar información que hasta ahora requería la intervención de una persona.

En muchos casos, además, estas aplicaciones pueden combinarse entre sí.

Automatización de tareas y procesos

Una de las aplicaciones más interesantes de la IA es la automatización de tareas que requieren tiempo y que, hasta ahora, se realizaban manualmente.

Por ejemplo:

  • Recoger y estructurar solicitudes de clientes.
  • Gestionar pedidos.
  • Clasificar información.
  • Procesar documentos.
  • Recopilar datos necesarios para una solicitud.
  • Automatizar determinadas reservas o citas.
  • Generar respuestas a partir de información disponible.

La clave está en identificar aquellas tareas repetitivas en las que una parte del trabajo puede realizarse automáticamente, permitiendo que el equipo se concentre en aquellas situaciones que realmente requieren intervención humana.

Ejemplo: IA aplicada a la gestión de pedidos

En una empresa distribuidora de alimentos, por ejemplo, un cliente puede enviar un pedido mediante WhatsApp utilizando un mensaje de texto, un audio, una fotografía o incluso un documento. Una solución de IA puede interpretar esa información y convertirla en datos estructurados para continuar el proceso de gestión.

Inteligencia artificial para mejorar la atención al cliente

La atención al cliente es otro de los ámbitos donde la inteligencia artificial puede aportar un valor inmediato.

Un asistente basado en IA puede responder consultas frecuentes, proporcionar información sobre productos o servicios, orientar al usuario o recoger los datos necesarios para continuar una gestión.

Además, puede hacerlo en tiempo real y fuera del horario habitual de la empresa.

Esto no significa que la inteligencia artificial tenga que sustituir a las personas. Una solución bien planteada puede encargarse de las consultas más habituales y derivar aquellas situaciones que requieren conocimiento, criterio o intervención de un profesional.

Acceso inteligente a la información de la empresa

Las empresas acumulan grandes cantidades de información: páginas web, catálogos, fichas de producto, manuales, documentación técnica, procedimientos, bases de datos, PDFs…

Encontrar una información concreta dentro de todo ese contenido puede llevar tiempo.

La inteligencia artificial permite crear sistemas capaces de consultar diferentes fuentes de información y ofrecer una respuesta utilizando esos contenidos como contexto.

Esto resulta especialmente interesante en empresas con productos técnicos, catálogos amplios o grandes volúmenes de documentación.

Ejemplo: IA aplicada a consultas técnicas de productos industriales

Un asistente puede consultar la información técnica de los productos de una empresa y la documentación disponible para responder preguntas específicas, explicar posibles aplicaciones o ayudar al usuario a encontrar la solución más adecuada.

Recomendaciones de productos y servicios

Otra aplicación interesante es utilizar la IA como herramienta de recomendación.

Cuando una empresa ofrece muchas opciones, el cliente puede tener dificultades para decidir cuál es la más adecuada.

Un asistente inteligente puede realizar preguntas, conocer las necesidades del usuario y utilizar esa información para orientarle hacia los productos o servicios que mejor encajan con su situación.

Este planteamiento puede ser especialmente útil en sectores como turismo, comercio, distribución, servicios profesionales o empresas con catálogos amplios.

La IA no se limita así a proporcionar información: puede ayudar al usuario a tomar una decisión.

Ejemplo: IA aplicada a la recomendación de experiencias turísticas

Cuando una empresa ofrece numerosas experiencias y actividades, un asistente puede conocer las diferentes opciones disponibles y ayudar al usuario a encontrar aquellas que mejor se adaptan a sus intereses, tiempo disponible, presupuesto o preferencias.

IA multimodal: mucho más que texto

La interacción con una empresa no siempre comienza con un mensaje de texto.

Un cliente puede enviar una fotografía, un mensaje de voz, un documento PDF o incluso información estructurada en una hoja de cálculo.

Los sistemas de IA actuales pueden trabajar con diferentes formatos de información. Es lo que habitualmente se denomina IA multimodal.

Esto abre nuevas posibilidades de automatización.

Por ejemplo, una empresa puede recibir una solicitud mediante un mensaje de WhatsApp, un audio, una fotografía o un documento y utilizar un sistema de IA para interpretar esa información y convertirla en datos útiles para continuar el proceso.

Asistentes internos para los empleados

Las aplicaciones de la inteligencia artificial no tienen por qué estar dirigidas exclusivamente a los clientes.

También puede convertirse en una herramienta de apoyo para los propios empleados.

Un asistente interno puede ayudar a consultar procedimientos, localizar información, acceder a documentación, resolver dudas sobre productos o facilitar el acceso a conocimientos internos de la empresa.

Esto puede resultar especialmente útil cuando la información está distribuida entre diferentes documentos, sistemas o fuentes y los empleados necesitan encontrarla rápidamente.

Integración con los sistemas de la empresa

La inteligencia artificial resulta mucho más útil cuando puede trabajar con la información real del negocio.

Por eso, una de las posibilidades más interesantes consiste en conectar estas soluciones con bases de datos, CRM, herramientas de gestión, catálogos u otros sistemas internos.

De esta forma, la IA puede dejar de ser simplemente una herramienta que genera respuestas para convertirse en una pieza integrada dentro de determinados procesos empresariales.

Por ejemplo, puede consultar información actualizada, comprobar determinados datos o utilizar información del sistema para ofrecer una respuesta personalizada.

La importancia de los datos y la seguridad

Para que una solución de inteligencia artificial sea realmente útil en una empresa, es fundamental definir qué información puede utilizar, de dónde procede y cómo se gestiona.

No se trata simplemente de conectar una IA a todos los datos disponibles. Cada proyecto debe establecer qué información necesita el sistema, qué acceso debe tener y cómo se protege la información de la empresa y de sus usuarios.

Una correcta configuración permite aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial manteniendo el control sobre los datos y los procesos.

IA y supervisión humana: automatizar sin perder el control

Una de las cuestiones que más dudas genera cuando una empresa se plantea incorporar IA es hasta dónde debe llegar la automatización.

La respuesta no tiene por qué ser “todo” o “nada”.

En muchos casos, el planteamiento más eficaz consiste en combinar inteligencia artificial y personas.

La IA puede encargarse de las consultas iniciales, recopilar información, realizar determinadas tareas o resolver cuestiones sencillas. Cuando la situación requiere conocimientos específicos, criterio profesional o atención personalizada, el proceso puede pasar a una persona.

De esta forma, la tecnología no sustituye necesariamente al equipo, sino que puede ayudarle a trabajar de una manera más eficiente.

La clave: encontrar aplicaciones útiles para cada empresa

No todas las empresas necesitan las mismas soluciones de inteligencia artificial.

Para algunas, la mayor oportunidad puede estar en automatizar pedidos. Para otras, en facilitar el acceso a documentación técnica. Otras pueden beneficiarse de un asistente para sus clientes, un sistema de recomendación o una herramienta interna para sus empleados.

Por eso, antes de incorporar una solución de IA conviene analizar qué procesos pueden mejorarse, qué información tiene disponible la empresa y qué necesidades tienen sus clientes o empleados.

La tecnología debe adaptarse al negocio y no al contrario.

Soluciones de inteligencia artificial adaptadas a cada negocio

En Lantalau trabajamos en el desarrollo de soluciones digitales adaptadas a las necesidades concretas de cada empresa.

La inteligencia artificial puede integrarse en diferentes canales, conectarse con información y sistemas existentes y utilizarse para resolver necesidades muy diferentes.

LantaChatBot es un ejemplo de este planteamiento: un asistente inteligente que puede responder consultas, facilitar información, recomendar productos o servicios y automatizar diferentes procesos, adaptándose a las características de cada proyecto.

Porque la cuestión no es simplemente incorporar inteligencia artificial.

La cuestión es encontrar dónde puede aportar valor real a tu empresa.

¿Quieres descubrir cómo aplicar la IA a tu empresa?


Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar con la navegación, consideramos que aceptas su uso. Política de Cookies